El Metro de Bogotá como generador de espacio público

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El Metro de Bogotá como generador de espacio público

 

Superada la discusión entre el Metro que más le conviene a la ciudad, pues desde el punto de vista especialmente jurídico y también desde lo técnico en nada contribuye al éxito del proyecto seguir sosteniendo la tesis de que el elevado sea más viable que el subterráneo o viceversa y retomando la tesis política de la Alcaldesa Mayor, Claudia López, de “construir sobre lo construido” como lo recordó en el reciente acto simbólico de inicio de obras, los esfuerzos de la Administración en conjunto y de la ciudadanía en general deben encaminarse entonces a hacer realidad el sueño colectivo de contar con un sistema masivo de transporte eficiente, limpio y seguro.

En concordancia, es relevante ahora analizar las ventajas que además de las obvias en materia de movilidad traerá el proyecto Metro a los bogotanos. Uno de los aspectos de mayor impacto en la cotidianidad está expresado en su relación con el espacio público.

 

 

Según información extraída del sitio web de la Empresa Metro[i], la culminación de la Primera Línea del Metro de Bogotá (PLMB) le aportará a la ciudad un total de 44 hectáreas de espacio público, repartidas alrededor de las 19 estaciones que la componen y los edificios circundantes de acceso al sistema. Se trata de aproximadamente 440.000 metros cuadrados, de los cuales 370.000 se generarán mediante renovación urbana, es decir, son existentes pero por sus condiciones actuales no se facilita la accesibilidad de los ciudadanos, y los otros 70.000 metros cuadrados de espacio público serán aportados por el proyecto a la ciudad como una nueva generación.

En algunos casos, por ejemplo, el ancho de los andenes pasará de 3 metros en promedio a 12, asegurando así una mayor accesibilidad al sistema y en mejores condiciones. De hecho, el tema de generación y sostenibilidad del espacio público es una de las tareas de mayor relevancia en la Empresa Metro, tal y como lo expresa el acuerdo 642 de 2016, por medio del cual se crea la Empresa Metro, en su artículo 2,: “…también hace parte del objeto social de la entidad liderar, promover, desarrollar y ejecutar proyectos urbanísticos, en especial de renovación urbana, así como la construcción y el mejoramiento del espacio público en las áreas de influencia de la línea del metro, con criterio de sostenibilidad”.

En esa medida, el proyecto involucra dos aspectos relevantes en el diseño del espacio público, los criterios generales del Desarrollo Orientado al Transporte Sostenible (DOTS) y la denominada Distancia Manhattan, el trayecto que un peatón debe recorrer entre dos puntos en una ciudad diferente a un desplazamiento en línea recta. Este valor cambia de una ciudad a otra atendiendo condiciones climáticas, sociales o culturales, en Bogotá, se ha calculado en 800 metros, que se alcanzan en una caminada de unos 10 minutos.

Una de las características predominantes en los sistemas de transporte masivo basados en tren, es la necesidad de aumentar la caminabilidad de sus usuarios. Considerando que la PLMB movilizará alrededor de 72.000 personas por hora, en cada sentido, resulta necesario que en promedio aumente la distancia de desplazamiento por locomoción propia (caminando, en bicicleta, patines o patineta) para acceder al mismo. En este sentido, el Metro generará 10.000 cupos de parqueo de bicicletas y aumentará en 100 kilómetros los corredores de biciusuarios en la ciudad, logrando conectar las Estaciones entre sí y con los focos generadores de viajes.

En conclusión, la Primera Línea del Metro de Bogotá, además de reducir hasta en 2 horas los tiempos diarios de viaje mediante el uso de un vehículo de tecnología no contaminante, promoverá el uso de medios alternativos de transporte, mejorando en términos generales la salud de los bogotanos al respirar un aire menos contaminado y aumentando la actividad cardiopulmonar.

 

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